Marco de la realidad: ¿Dónde termina nuestra cognición?

Cada uno de nosotros tiene una capacidad asombrosa para percibir sólo lo concreto que se presenta a nuestra conciencia aquí y ahora. Nuestra experiencia está hecha de momentos claros, tangibles, estrechamente entrelazados con horizontes inciertos de potencialidades, que por su naturaleza permanecen inaccesibles y no adquieren plena concreción. Es aquí donde nace la frontera entre lo que podemos comprender y lo que queda más allá.

Nuestra percepción está diseñada de tal manera que limita la realidad, permitiéndonos registrar solo lo que ya se ha vuelto obvio, dejando intacto todo lo que podría ir más allá de nuestra experiencia. Esta lucha dinámica entre lo fijo y lo potencial, entre el conocimiento primario y el misterio sin límites, da sentido a la forma en que vemos el mundo. La limitación de nuestras posibilidades de conocimiento no es una coincidencia accidental de las circunstancias, sino que está dictada por la naturaleza misma de la conciencia, que sólo es capaz de dar certeza a lo que ya existe.

Tal comprensión no solo plantea preguntas sobre los límites de la experiencia humana, sino que también alienta la búsqueda de nuevas formas y modelos de pensamiento que nos permitan acercarnos al mundo ilimitado de las potencialidades. Al fin y al cabo, es en esta búsqueda donde empezamos a darnos cuenta de que más allá de lo obvio hay posibilidades inagotables que provocan admiración y un deseo ardiente de nuevos descubrimientos.
¿Por qué la realidad se limita a lo que existe y lo imposible sigue siendo inalcanzable?
La realidad está definida por los límites de lo que podemos percibir y definir concretamente, aquí es donde radican sus limitaciones. Por un lado, nuestra conciencia es capaz de abarcar sólo aquellos contenidos que se presentan de manera concreta y definitiva, es decir, lo que existe en un momento dado. Todo lo que se encuentra más allá de estos límites permanece en el reino de las potencialidades, sin llegar a ser completamente concreto y, por lo tanto, no se convierte en parte de nuestra realidad.

Como se señala en uno de los textos, la experiencia humana se basa en la alternancia de estados y estados de potencialidades estrictamente definidos y específicos, donde "lo que es imposible para los hombres es posible para Dios". Se enfatiza aquí que lo que dentro del marco de la experiencia empírica terrenal permanece inalcanzable, de hecho, porque la naturaleza interna de la cognición humana es categórica y no puede abarcar lo infinito irrealizable:
"Encontrar una forma o una fórmula que hiciera posible tal combinación de una vez por todas... un ideal inalcanzable" (fuente: 1268_6335.txt).

Además, otro texto filosófico señala que el ámbito de la experiencia inmediata y real es limitado, y así es como se construye la realidad de nuestra conciencia: abarca sólo lo "dado", mientras que el potencial permanece más allá de él, a pesar de que este potencial está de alguna manera ya contenido en el ser mismo. Así, la realidad se define por el marco de lo que se puede comprender y experimentar concretamente, dejando inalcanzable todo lo que va más allá de estos límites:
"En virtud de esta correlación, el ser absoluto desde el punto de vista de la conciencia se divide en contenidos 'realmente dados' y 'potencialmente': el área limitada de lo 'dado' está rodeada por un fondo ilimitado de lo 'desconocido'... el dominio de lo dado no agota la plenitud de la existencia". (fuente: 1269_6341.txt)

Así, la limitación de la realidad y la inalcanzabilidad de lo imposible se derivan de la naturaleza misma de nuestra cognición, que es capaz de fijar y dar certeza sólo a aquellos aspectos de la existencia que están disponibles y concretados en un momento dado. Esto no es tanto el resultado de leyes objetivas como se debe a la estructura interna de la conciencia, que funciona según el principio de concreción y fijación de la experiencia ya adquirida.

Cita(s) de apoyo:
"Encontrar una forma o una fórmula que hiciera posible tal combinación de una vez por todas... un ideal inalcanzable" (fuente: 1268_6335.txt)
"En virtud de esta correlación, el ser absoluto desde el punto de vista de la conciencia se divide en contenidos 'realmente dados' y 'potencialmente': el área limitada de lo 'dado' está rodeada por un fondo ilimitado de lo 'desconocido'... el dominio de lo dado no agota la plenitud de la existencia". (fuente: 1269_6341.txt)

Marco de la realidad: ¿Dónde termina nuestra cognición?